Memoria, reparación y reconocimiento


Este espacio nace de la decisión de recuperar y hacer visible una parte de la historia de nuestra Universidad y de nuestro gremio: la de aquellos compañeros y compañeras docentes que fueron detenidos-desaparecidos, asesinados o cesanteados por motivos políticos durante el terrorismo de Estado.

El origen de esta tarea se encuentra en la Ordenanza de Consejo Superior Nº 1706/15, mediante la cual la Universidad Nacional de Mar del Plata aprobó el proyecto de “Reparación histórica de los legajos de los trabajadores docentes y personal universitario detenidos-desaparecidos, asesinados y cesanteados por motivos políticos”. La iniciativa estableció la necesidad de reconstruir, revisar y reparar los legajos institucionales, incorporando en ellos las verdaderas circunstancias que atravesaron quienes fueron víctimas de la persecución política y del terrorismo de Estado.

En el año 2022, la Secretaría de Derechos Humanos de ADUM, a cargo de Paula Giglio, retomó esta tarea y promovió la recuperación de esta documentación, impulsando el trabajo conjunto con las áreas correspondientes de la Universidad. Como resultado de ese proceso, se comenzó a avanzar en la identificación y revisión de los legajos docentes incluidos en la nómina elaborada oportunamente por la Comisión designada, dejando abierta la posibilidad de incorporar nuevos casos.

La respuesta de la Dirección General de Personal Docente expresó, asimismo, el compromiso institucional con el proyecto y dejó constancia de que el listado se encontraba abierto a futuras actualizaciones.

Hoy recuperamos estos nombres y estas historias no solamente como un acto de reparación administrativa. Recordar es también reconocer las trayectorias, las ideas, el compromiso y la pertenencia universitaria de quienes fueron perseguidos y expulsados de nuestra institución por razones políticas.

Este espacio constituye, por ello, un ejercicio de memoria, verdad y reparación, pero también una forma de transmitir a las nuevas generaciones que defender la educación pública es inseparable de la defensa de los derechos humanos, de la democracia y de la libertad de pensamiento.